Tres meses antes:
Me encontraba en mi puesto de trabajo, era una tarde de junio, no sé qué día, la jefa me llama a su despacho con algo de urgencia, –Roger, tengo que hablar contigo. –Dígame. A esas horas tenía el presentimiento de qué se trataba y mi mente comenzaba a viajar hasta el otro lado del Atlántico. Luego de hablarme de cosas que ya ni entendía, mi certidumbre se hacía cada vez mayor, finalmente dice: 11-C Arquitectura de aplicaciones informáticas culturales de Bibliotecas, Museos y Archivos. Madrid, del 19 al 23 de septiembre. Dime… “Cojones, pensé”. –Claro, contesté.
Luego de ultimar algunos detalles y escuchar cuidadosamente la cuartilla, salí de aquella oficina preguntándome si era verdad todo aquello. Mi mente fija en una sola cosa.
Un mes antes:
Papeleo, números de serie, CI, DNI, Pasaporte, tres martes seguidos en la cola del Consulado de España en La Habana, un stress del carajo, pasaje comprado 72 horas antes sin saber si viajaría o no, el visado el día antes del viaje, perder un vuelo barato, irme en el más caro, todo valió la pena.
Madrid:
De niño siempre me había llamado la atención esta ciudad, algo de curiosidad rondaba mi mente, supongo que por la historia que une a Cuba y España, el idioma, las mujeres.
Cuando llegué, rápidamente choqué con lo diferente que eran mis pensamientos a la realidad que me rodearía por los próximos cinco días. Aquí no se para, se anda a velocidad de vértigo, llega el momento en que inevitablemente el torbellino te traga y cuando te das cuenta, ya eres parte de todo.
Pero siempre uno busca el tiempo para hacer lo que es menester: mirar, observar, sacar conclusiones, disfrutar, comparar cuando es posible, debatir con los amigos, analizar con profundidad las cosas, y sobre todo, guardar recuerdos:





Barcelona:
Veinticuatro horas no son suficientes para visitar esta ciudad. Desbordada de idílicos lugares, de esos que es imperdonable dejar de ver: Sagrada Familia, Pedrela, Casa Batlló, el Puerto, la Catedral, el Barrio Gótico y sus vericuetos.
Al llegar emergí de un subterraneo en medio de un paseo lleno de gentes, comercios, artesanos, restaurantes, carpas de soubenires, estatuas humanas –Estas son las Ramblas, hoy es el día de La Mercè y hay fiestas en la ciudad –, me dijeron, quedé impresionado con tanto movimiento.




Me fui pensando en volver algún día, estar más tiempo y con calma visitar detenidamente la capital catalana.
Salamanca:
En ocasiones la vida te da oportunidades que no puedes dejar pasar, so pena de arrepentimiento, frustración o pensamientos del tipo: “¡por qué carajo no lo hice!” No se puede pensar en qué va a pasar, o qué consecuencias esto puede acarrear, sencillamente es hacerlo y punto, más cuando te sirven en bandeja de plata la oportunidad de realizar un sueño de toda una vida.
Salamanca, una deuda que tenía conmigo mismo desde hace muchos años, visitarla fue cumplir con uno de esos retos de vida que te propones hacer antes e morir. [...]
Impresionante su Catedral, visible desde cualquier parte de la ciudad, confieso que es lo que más me llamó la atención en mi estancia en tierras españolas. Por supuesto, no faltó la tradición de interntar encontrar la rana en la puerta de la Universidad. Bella la Plaza Mayor, la Casa de las Conchas, dejar caer una llave en el pozo del Huerto de Calixto y Melibea, en general la centenaria arquitectura que hay por todos lados. Mejor tomar un café mañanero en una terracita y excelente compañía.






España:
Siempre queda el deseo de volver, la sensación de haber dejado allí un pedacito en cada rincón, en cada parada del metro, en cada plaza, en cada sorbo de café, en cada mirada.

Ha sido una experiencia tremenda. Tener la oportunidad de vivir, aunque por solo unos días, la manera en que se vive en una sociedad tan diferente a la mía, hacer nuevos amigos y mantener viva la esperanza de volverlos a ver.
Que rico!! Asi que no se para no? Y dicen mis amigos de aqui que les encanta visitar Madrid por el ritmo lento y relajante. Te imaginas como es la cosa entonces en el Miami este? Que rico disfrutar de otras culturas y viajar!
Como dicen allá: Joder tío… Pues les dices a tus amigos que si quieren tranquilidad que visiten Salamanca, todo paz
Me alegra que tu visita a España te haya gustado, pero hay otras grandes ciudades que tambien te encantaría ver, Sevilla, Granada, Cadiz ” la pequeña Habana en España”,San Sebastian, Bilbao,Toledo ,hacer el camino de Santiago de Compostela.Espero que si nos visitas alguna vez no olvides estas ciudades. Granada te asombrara con la Alhambra, Sevilla con la Giralda etc.. mucha suerte y no olvides España es tu casa.
Gracias Julio por las recomendaciones, España me encantó, ojalá alguna vez tenga la oportunidad de visitarla con mucho más tiempo. Saludos
Hola, me alegra que te lleves un buen recuerdo de tu estancia en madrid, las fotos son muy chulas. ¡¡Qué ricas las porras!! Saludos de la profe de museos!
Gracias por visitar mi Blog Sara. Un abrazo desde La Habana Vieja :)